La anfitriona de Retahilo Ediciones

Persona en encuentro literario mirando a cámara en un espacio interior íntimo
Persona escribiendo en cuaderno junto a una ventana en un espacio íntimo

¿Quién soy?

Es la pregunta más difícil de contestar, normalmente acudimos a convencionalismos como la profesión, el estado y origen familiar o algún aspecto relacionado con aquello en lo que ocupamos nuestro cotidiano, aunque sabemos que un autorretrato incluye detalles que a veces poco tienen que ver con lo tangible. Así pues soy Educadora Social (2003 Universidad de Valladolid); nací en Valladolid y viví una buena parte de mi infancia y juventud en La Rinconada, un pueblo de Sevilla junto al Guadalquivir; desde los 23 años habito en la meseta castellana donde viví el amor profundo y gesté y crié a mi hijo e hija; me especialicé en Promoción de la Lectura y Literatura Infantil (2017, Universidad de Castilla-La Mancha. 

Cohabité una charca, Saltarana Lecturas, durante años importantes; aprendí a coser con la máquina de coser de mi madre cuando falleció, y pude transitar el duelo desde lo textil, encontrando la posibilidad de expresarme en un lenguaje que me acogía desde lo sensorial, lo imperfecto, lo inacabado… así nacieron los libros textiles de Retahílo Ediciones; librera de guardia, narradora oral y tallerista con diversos, queridos y desafiantes públicos. 

 

La Arteterapia apareció a través de diferentes maestras y escuelas hasta llegar a la Terapia Narrativa (2026, Universidad de Extremadura). Y en mi séptimo septenio habito mi hogar, mi refugio y el lugar en el que he aprendido a vivir desde el tiempo detenido, junto al río y la frontera, en los Arribes del Duero, en Zamora. 

Mi territorio es el de la palabra leída, escrita, narrada, conversada, también callada. 

Territorio que traza una línea desde lo íntimo a lo colectivo para re-crearnos a través de la poesía, la ficción, el ensayo, el diario íntimo, la carta no enviada y que podamos contar nuestra historia, si queremos, para que no la cuenten otros y así apropiarnos de nuestra voz.

Soy buena compañera, atenta a los detalles y los cuidados, a veces un poco recia, fiel a la raíz castellana, y espontánea y ligera si me inunda mi vena andaluza. Y me encanta escuchar, así que si algo resuena contigo en este lugar, hablemos, estaré al otro lado.

 

Persona en perfil iluminada en un espacio íntimo durante encuentro creativo
Persona sonriendo y escuchando durante un encuentro literario en interior